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HOMILIA PARA
NIÑOS
IV DOMINGO DE PASCUA
Sugerencias para la homilía
Las lecturas de la Misa de este domingo nos quieren presentar a
Cristo Resucitado a través de una comparación muy
hermosa y muy especial: él se presenta como un Pastor.
Hagamos unas preguntas:
--¿Ustedes han tenido la experiencia de conocer unas ovejitas?
--¿En sus casas tienen algunos animalitos de corral ? ¿Cuales?
--¿Qué es lo que hace un pastor con las ovejitas?
--¿Les gusta que mamá cocine carne de borrego? ¿Es
sabrosa o no?
Pues bien, ante todo, un pastor cuida a
sus ovejitas, que pueden ser poquitas o pueden ser muchas. En una
ocasión en un pequeño pueblito había un señora
que "cuidaba" (pastoreaba) a un gran número de
ovejitas, algunas grandes otras medianas y una que otra pequeñita,
y me di cuenta que no eran todas suyas sino que cuando pasando por
las casas de sus vecinos y ellos le daban a sus ovejas para que
se las llevara todas juntas a un lugar muy hermoso donde había
pasto muy verde y había agua para que se alimentaran las
ovejas y cosa curiosa todas las ovejas sabían cuando al regresar
llegaban a sus respectivos corrales y se iban metiendo cada una
a su corral.
Así pasa con Jesús, él nos dice en el Evangelio
de hoy que él es como un pastor que conoce a cada una de
sus ovejitas, que las cuida, que las protege, que las lleva a lugares
seguros (donde no está escondido un lobo o un coyote que
les pueda hacer daño) y que las ovejitas escuchan y reconocen
su voz.
Por tal motivo nosotros debemos recordar eso, en primer lugar que
Jesús nos guía, nos ofrece lo mejor que pudiéramos
tener para nuestra vida, que nos da alimento (por cierto; ¿qué
comen las ovejas?). De igual modo Jesús quiere alimentarnos
con su Palabra, con los sacramentos, principalmente la Eucaristía:
cuando nos acercamos a comulgar dentro de la Misa, él mismo
se convierte en alimento para nuestra alma y así podamos
tener fuerza para que durante toda la semana hagamos buenas obras
en la escuela, en la casa, en la calle...
Al final del evangelio que proclamamos este domingo Jesús
nos dice: "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en
abundancia" Por eso le pedimos al Señor que nos llene
de esa vida divina, de esa luz, de esa paz para que la podamos compartir
a nuestros hermanos que nos rodean.
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