|
HOMILIA PARA
NIÑOS
V DOMINGO DE PASCUA
Sugerencias para la homilía.
El domingo pasado meditábamos
en nuestra Misa que Jesús se quiere presentar como el Buen
Pastor ¿se acuerdan?. Es decir, que Jesús nos quiere
muchísimo y por eso se preocupa por nosotros y nos da de
comer, nos cuida, nos protege y quiere que seamos muy felices.
En este domingo Jesús también se compara con tres
cosas, con tres realidades, ¿cuáles son?.
Jesús nos dice yo soy el CAMINO, LA VERDAD y LA VIDA.
Sería interesante
que nos detengamos a examinar, aunque sea brevemente en cada una
de estas realidades ¿les parece?
Comenzamos por tratar de entender en qué sentido Jesús
es el CAMINO.
Seguramente todos nosotros hemos tenido la experiencia de ir a otra
ciudad, o a otro pueblo que no conocemos y para llegar seguros a
nuestro destino tenemos que hacer algunas cosas, como por ejemplo
conseguir un mapa que nos indique que carretera tenemos que tomar,
donde están las estaciones de servicio (la gasolina para
cargar el tanque del carro, los lugares donde venden comida, etc)
o podemos también informarnos con personas que sí
conocen el lugar para que nos den algunas indicaciones: cuál
es el camino más corto, cuál carretera es más
segura y en mejor estado, que lugares bonitos conviene visitar...
Pues del mismo modo Jesús es el camino para no andar perdidos
en la vida, perdiendo el tiempo, haciendo daño a los demás,
para no desaprovechar oportunidades de crecer, de convivir de amar...
Pasemos ahora a ver cómo Jesús es la Verdad.
¿Qué es lo contrario de la verdad?: Exacto, la MENTIRA;
mentimos cuando no somos sinceros, cuando ocultamos las cosas, cuando
decimos la verdad pero solo a medias, cuando no queremos recibir
un castigo y le echamos la culpa a otros...
Por eso Jesús nos invita a que caminemos siempre con él,
que seamos sinceros, que seamos honestos que no tengamos miedo de
lo que nos pueda pasar si decimos siempre la verdad a pesar de que
seamos culpables.
Y finalmente: JESUCRISTO ES LA VIDA.
Cristo es la vida, no solo porque resucitó a Lázaro
su amigo, sino porque él mismo resucitó de entre los
muertos y por eso tenemos que vivir esa vida de luz y de alegría
que nos ofrece. Pensemos un poquito: ¿cómo nos sentimos
después de haber hecho bien nuestra tarea? Pues claro, nos
sentimos bien, tenemos vida abundante y por el contrario cuando
hemos realizado las tareas a medias no nos sentimos contentos. Es
por eso que Cristo quiere que vivos en ese estilo, dando lo mejor
para todos como él lo hace para con nosotros.
Como tarea para esta semana trataremos de hacer las tareas escolares
lo mejor que podamos.
|