|
LA
REFLEXIÓN SABATINA
MARÍA ESCOGIÓ LA
MEJOR PARTE Y NADIE SE LA QUITARÁ
Es bueno estar a los pies de Jesús, no sólo para
escuchar su voz; no sólo para dirigirle nuestras súplicas,
sino para convertirnos en mejores discípulos suyos.
Escuchar al Señor; contemplar su ejemplo; saber que Él
nos ha hecho partícipes de su mismo Espíritu, y copartícipes
de su misma Misión, la que el Padre Dios le confió
para conducir todas las cosas hacia su perfección en Él
por su unión a Cristo Jesús, Señor de la historia
y de todo lo creado; eso es lo que buscamos cuando entramos en un
contacto personal con el Señor.
Por eso el reclamo de Martha es también muy justo: "Dile
a mi hermana que me ayude."
Y María escogió la mejor parte pues, para ser eficaces
en la obra de salvación que el Señor nos confía,
es necesario estar antes a los pies de Jesús como discípulos,
pues un activismo donde no se tiene ni tiempo para Dios lo único
que hace es restarle su eficacia salvadora a todo lo que hagamos,
ya que no somos nosotros sino Dios mismo quien realiza su obra salvadora
por medio nuestro.
Así entendemos que no son nuestros planes, ni nuestras imaginaciones
personales lo que salva al mundo sino nuestra fidelidad al Señor,
que nos llamó, que nos manifestó su amor y su gloria,
y que nos envió como testigos suyos.
Trabajemos por un mundo más justo, más fraterno y
más en paz guiados por la Palabra de Dios, que toma carne
en nosotros mismos mediante nuestro contacto personal con el Señor.
|